¿Qué pasaría, si al final de un gran concierto, nadie aplaudiera. Si por unos minutos, nos aguantáramos y dejásemos flotar lo que todos sentimos... si permitiéramos permear esa enorme energía que aún "resuena", sin disolver con nuestras palmas, esa esencia invisible en el teatro?
Así como aplaudir "rompe" sin querer esa esencia... hablar puede hacer lo mismo. Hay momentos que nos dejan sin palabras. Y, al igual que la música que nos conmueve, dejar de hablar es un arte.
Con la feliz excepción de la poesía, las palabras suelen caminar los senderos de la razón y la lógica. Pero hablar no suele ser el camino, para llegar a otras dimensiones del entendimiento. cuando nos quedamos mudos y pretendemos que adivinen nuestro pensamiento! ...se que si me conocen deben tener la seguridad de lo que quiero deseo o siento! peroo, ...en relidad me jode cuando dudan de lo que se supone deberian estar recontra seguros!
MC: efectoclub!
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